Brain Station 23 es una empresa de desarrollo de software que crea aplicaciones web y móviles, así como soluciones de TI a medida, como aplicaciones empresariales, tecnologías de big data y soluciones en la nube, entre otras. Entre sus clientes hay pequeñas y medianas empresas de todo el mundo: desde los Países Bajos, Dinamarca y el Reino Unido hasta Canadá y Estados Unidos.
La empresa tiene su sede en Bangladés y, desde 2006, ha crecido hasta contar con un equipo de más de 300 personas, la mayoría de ellos ingenieros de software. Al frente está su fundador y CEO, Raisul Kabir, quien lo deja claro: «Soy un directivo de la teoría Y y prefiero un estilo de gestión relajado y transparente».
Cuando fundó Brain Station 23, Raisul tenía una mentalidad abierta y una actitud flexible ante cuestiones como el horario laboral o las normas de la oficina. «A veces la gente llegaba tarde y a veces llegaba pronto. Y no pasa nada: confío en mi equipo y en que hace bien su trabajo».
Sin embargo, tras algunos desacuerdos con clientes, Raisul decidió empezar a usar un software de seguimiento del tiempo.
«A veces, el cliente decía que mis desarrolladores no estaban haciendo lo suficiente, pero yo no tenía forma de comprobar si era cierto y debía motivar a mi equipo para que se esforzara más, o si solo era un malentendido. No podía defender a mi gente. Necesitaba una tercera opinión, así que empecé a buscar una herramienta de seguimiento del tiempo».
El seguimiento del tiempo no sirve para controlar a las personas, sino para ayudarlas a crecer
En su búsqueda, Raisul encontró varias soluciones. Pero sintió que su filosofía de gestión encajaba mejor con la que promueve DeskTime: el seguimiento del tiempo no sirve para controlar a las personas, sino para ayudarlas a mejorar en lo que hacen.
Bien utilizado, el seguimiento del tiempo pone el poder en manos de las personas.
Raisul enseguida se dio cuenta de que DeskTime no solo podía ayudarle a gestionar las quejas de los clientes, sino también a que su equipo mejorara su rendimiento. Esto era importante para él, porque está convencido de que aprovechar bien el tiempo es bueno no solo para la organización, sino también para cada persona.
Raisul está seguro de que, cuanto más tiempo dedican las personas a practicar sus habilidades, mejores son en lo que hacen. En cambio, no aprovechar el tiempo significa desperdiciar oportunidades de mejorar.
El seguimiento del tiempo no solo ayuda a las personas a entender cuánto tiempo pierden, sino también cuánto han dedicado a practicar sus habilidades. Así pueden evaluar su progreso.
«Por ejemplo, como desarrollador, sé que debo dedicar un número x de horas al año a mejorar mis habilidades. Si al final del año no veo cuánto tiempo he programado, es tiempo perdido: no puedo evaluar mi progreso de forma objetiva», explica Raisul. Por eso usa DeskTime él mismo y quiere que su equipo también haga seguimiento de su tiempo.
«Mi filosofía con DeskTime es que no quiero usarlo para supervisar a las personas, sino para ayudarlas a alcanzar sus objetivos».
No todo el mundo quiere destacar, y no pasa nada
Raisul entiende que cada persona es distinta y que no todo el mundo quiere ni necesita rendir al máximo. «Algunas personas tienen un alto rendimiento y trabajan muchísimo. Pero otras solo quieren vivir una vida cómoda. Yo soy de esas personas, y creo que deberíamos aceptar a ambas», afirma.
Dicho de otro modo, los responsables deberían dejar que las personas más trabajadoras demuestren su valía y asciendan en su carrera. Al resto deberían dejarles disfrutar de su vida cómoda, sin presionarles para que también rindan al máximo.
Al mismo tiempo, Raisul cree que todo el mundo necesita cierta orientación para crecer. Aquí es donde entran en juego los datos de DeskTime, que muestran de forma objetiva si una persona ya está haciendo lo suficiente o si debería esforzarse un poco más.
«Gracias a DeskTime, tengo datos de más de 300 personas. Así que sé cómo es alguien con un alto rendimiento y cómo es una persona “media”. Si un responsable de equipo o un cliente se queja del rendimiento de alguien, puedo consultar los datos de DeskTime y valorarlo de forma objetiva».
Los datos de DeskTime también han ayudado a Raisul a darse cuenta del esfuerzo real que su equipo dedica a su trabajo y, por tanto, a su empresa.
«Sé que algunas personas de mi equipo son muy trabajadoras y siempre las he respetado mucho. Pero antes de DeskTime no sabía exactamente cuánto esfuerzo y cuántas horas dedicaban. Ahora que puedo verlo, las respeto aún más».
Cuando le preguntamos a quién recomendaría DeskTime, Raisul responde que la herramienta es ideal para directivos de la teoría Y como él. Lo es no solo por su precio, sino también por su filosofía: el seguimiento del tiempo debe servir para impulsar a las personas, no para controlarlas.
Un controlador de tiempo que jamás interrumpirá el flujo de trabajo de su equipo
Despídase de las entradas manuales y de las distracciones. Con DeskTime, el seguimiento del tiempo funciona de manera automática, sin ningún esfuerzo.